UNA VIDA DE ESFUERZO, FCO. CARRILLO

Hola, mi nombre es Francisco Carrillo, en la actualidad tengo 23 años (2020) y mi único objetivo en cuanto al deporte o Street Lifting es;

 “LA MEJORA CONTINUA E INTERMINABLE EN LAS ACTIVIDADES QUE YO DECIDA. TODO SON OPCIONES, YA QUE SOY UNA PERSONA QUE VIVE DE HORA EN HORA”.

Os hablaré cómo me inicié en el entrenamiento con el propio peso corporal, pasando por la resistencia y acabando en el street lifting en la actualidad. Pero os diré que mis objetivos no son quedarme en un solo deporte y me gustaría conseguir estar entre los mejores en cualquier deporte que elija practicar en un futuro. Aún soy joven, ambicioso y perseverante, algo que me lleva a conseguir mis metas.

Comencé a entrenar hace 10 años en la calle con amigos y familiares, como mi primo José y mi primo Andrés. Todo comenzó a raíz de un “pique” con ellos, ya que son gente muy importante en mi vida. Se convirtieron en el estímulo que necesitaba entonces para comenzar a entrenar. Gracias a ellos y a sus enseñanzas dentro del mundo del fitness y la calistenia empecé a entrenar. Sobre todo la calistenia me llamo mucho la atención. Ellos entrenaban la calistenia solos, sin ninguna motivación externa, simplemente con la suya propia, algo que me gustó mucho.

Realmente pienso que me llamó tanto la atención porque veía que esa motivación es la que te llevaba a conseguir objetivos o incluso récords personales, que de otra forma no se podían conseguir tan rápidamente. Entrenar en la calle se convirtió en un reto personal para mí, ya que había muchas veces que entrenaba sólo y era capaz de motivarme. En aquella época era algo que no pensaba que sería capaz de hacer, aunque veía que otros si lo hacían.

Al comprobar que era capaz de motivarme y entrenar sólo, decidí montarme mi propio gimnasio en casa. Esta decisión la tomé porque muchas veces ir al exterior y estar sólo hacía que me resultara mas difícil el ser constante en mi objetivo. Pensé que en casa sería más capaz de perseverar en los entrenamientos e inducirme a esa motivación extra que me iba a llevar a conseguir mis propósitos de manera autónoma. Además me podría llevar también a un estado de salud y bienestar al que siempre pensé que iba a ser capaz de llegar por mi mismo. Para llegar a ese estado de bienestar también me apoyaba mucho en la lectura de libros, en los que estaba recogiendo conceptos y conocimientos nuevos, para después aplicarlo en mis entrenamientos sin salir de casa y al momento de haberlos aprendido.

Siempre he pensado que tener conocimientos es un gran poder, pero su aplicación es un súperpoder, así es como lo siento.

Llegó un momento en la fase que entrenaba fuerza – resistencia que ya hacía 200 repeticiones de algunos ejercicios básicos, y esto pues ya no me gustaba tanto como al principio, incluso llegó un momento en el que ya no me apetecía realizar tantas repeticiones, ya que se hacía demasiado monótono e incluso aburrido.

Entrenaba de formas muy diferentes, intensidades fuertes, suaves e incluso variando mucho mis entrenamientos. Cuando ya eres capaz de realizar tantas repeticiones, pues ya da igual como entrenes, la motivación no es la misma que al principio. Llegué a entrenamientos que duraban hasta 5 horas, realizando series de todo tipo a muchas repeticiones y variaciones. Llegó ese momento en el que me aburría y el tiempo empleado era demasiado. Emplear tanto tiempo entrenando, me impedía centrarme en otras cosas, como por ejemplo; la lectura de libros, ratos de ocio y pasar tiempo con amigos o familiares.

Un día mi primo me presto un cinturón de la obra, de esos de seguridad que se usan para no caerte del andamio, ¡Si tal cual, para no caerte del andamio! jejejeje, más adelante me compré uno.

La sensación de ponerme peso extra y poder moverlo, me motivó tanto, que empecé a cargar kilos extra en ejercicios como dominadas o fondos en paralelas. La primera vez que entrené con lastre, tan sólo tenía 14 años de edad.

Os podré un ejemplo de los grandes avances que obtenía por aquella época. En los fondos lastrados, pasé de lastrar pesos más o menos normales para mucha gente, como pueden ser 10 kilos, a levantar pesos de 20 kilos, con 18 años, y con 19 años ya eran 30 kilos. Estos pesos eran en aquella época muy altos para un chaval de tan sólo 19 años. A día de hoy soy capaz de realizar hasta 13 repeticiones con 100 kilos, una gran marca que he podido conseguir entrenando en mi casa, y de lo cual siento una gran satisfacción personal. Lo hice todo por mí mismo, mejorando día a día y aprendiendo sobre algo que me gusta mucho, el entrenamiento de fuerza y como mejorarlo. Todo este aprendizaje fue gracias a la lectura de libros y a poder aplicar al momento todo lo que iba aprendiendo, algo que sigo haciendo en la actualidad.

Así es como he llegado a la actualidad, pasando primero por la calistenia, después el street workout y actualmente el street lifting.

He de deciros, que el street lifting es una variante del street workout que me resulta muy atractiva, ya que hay gente que como a mí, le gusta mucho el entrenamiento de la fuerza o fuerza-resistencia. El poder demostrar lo fuerte que te hiciste en cada entrenamiento o competición es una satisfacción personal, grande y emocionante para muchos y muchas atletas de fuerza.

Bueno, no me quiero alargar más, simplemente deciros que espero que os haya gustado mi historia personal y que aprecio mucho esta iniciativa que se está teniendo en España. Este año no podré competir por falta de tiempo en mi preparación, pero espero poder hacerlo el próximo año y dar el 110%, superarme, y si puedo ganar, ¡¡¡ pues mejor aún !!!.

Un abrazo muy fuerte a todo el equipo que hace esto posible.

Espero que os guste este blog, que personalmente me parece una iniciativa muy buena para el Street Lifting, sus atletas y el deporte en general.

Gracias, un abrazo fuerte.

Atleta, Francisco Carrillo.